¿Os habéis fijado en que últimamente nuestros cafés tienen mejor pinta que nunca? Es por los baristas, esas personas que dedican su tiempo en prepararte un café perfecto, con la crema perfecta, con dibujos a los que llaman latte art (y que te mirarán mal si te pasas con el azúcar).

Es una profesión que viene de otros países pisando fuerte, y que ha florecido en las grandes urbes como Madrid y Barcelona. Aunque aún es una profesión que no está reconocida en ninguna tabla salarial dentro de la hostelería en España.

pexels-photo

La tarea del barista va mucho más allá de la preparación del café, sino que también deben conocer los diferentes tipos de café, grados de tueste… la materia prima, en definitiva. Por supuesto también dominan las distintas formas de preparación: espresso, de filtro, prensa francesa… Además los cafés no son su única especialidad, también son expertos en la preparación de bebidas a base de café, ya sea con o sin alcohol.

Un problema que deben afrontar  los baristas es cierta reputación negativa que se ha creado entre los clientes. Nolo Botana, barista en Toma Café (Madrid), cree que es debido a cierto grado de snobismo que tienen algunos profesionales o que son un poco intransigentes y fundamentalistas con los clientes (no consumirlo con leche, con azúcar…).  – Aunque también es cierto que existe una mentalidad cerrada por parte del público, no aceptamos que se trate el café como un producto de cata, aunque puede que sea cuestión de tiempo que nos adaptemos como ocurrió con la cerveza artesana. –  O al menos eso cree Nolo Botana.

¿Y por qué esa negativa al azúcar y a la leche en el café? Dice Nolo Botana en una entrevista con El País que lo importante es el café. Se cuida mucho la calidad del producto y la preparación, por lo que no les gusta que le echemos azúcar, ya que enmascara sabores. Y en cuanto a la leche, se acepta siempre y cuando sea de buena calidad y esté correctamente emulsionada. No les gusta que los clientes les pidan un café con leche sin espuma.

Si lo pensáis tiene cierta lógica, es como si le pidiéramos a un experto el vino mezclado con coca cola, o la cerveza con limón… Recordad tenerlo en cuenta a la hora de pedir vuestro café, y si no sabéis qué preferís ¡siempre podéis pedir que os recomienden!

Anuncios